Tecnología de análisis clínicos
Funciones
El título de técnico superior en Tecnología de Laboratorio Médico (MLT) está reconocido como un título que exige la adquisición de conocimientos generales y habilidades básicas en todas las áreas de esta profesión sanitaria auxiliar.
El profesorado del programa de MLT es responsable del bienestar de los pacientes tratados o afectados de cualquier otra forma por los alumnos matriculados en el programa de MLT, así como del bienestar de los propios alumnos del programa. Con el fin de cumplir con esta responsabilidad, el profesorado de MLT y el Comité Asesor han establecido unas funciones esenciales mínimas que deben cumplirse, con o sin adaptaciones razonables, para poder participar en el programa y graduarse.
Las decisiones de admisión y permanencia de los estudiantes del programa MLT se basan no solo en un rendimiento académico satisfactorio previo, sino también en factores no académicos que sirven para garantizar que el candidato pueda cumplir con las funciones esenciales del programa académico para obtener el título. Las funciones esenciales, a diferencia de los estándares académicos, se refieren a aquellas capacidades cognitivas, físicas y conductuales que son necesarias para completar satisfactoriamente de todos los aspectos del plan de estudios y el desarrollo de las cualidades profesionales exigidas por el profesorado a todos los estudiantes al graduarse. Las siguientes funciones esenciales se han elaborado de conformidad con la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (PL101-336) y la Agencia Nacional de Acreditación de Ciencias de Laboratorio Clínico (NAACLS).
El plan de estudios del programa de Técnico en Laboratorio Médico (MLT) del Wenatchee Valley College exige habilidades esenciales para la adquisición y transmisión de información. El estudiante debe ser capaz de asimilar la información presentada en las clases, ya sea en forma de clases magistrales, material escrito o imágenes proyectadas. El estudiante debe poseer las capacidades cognitivas necesarias para asimilar los contenidos pertinentes de las asignaturas de ciencias básicas y clínicas a un nivel que el profesorado considere adecuado. Además, el estudiante debe ser capaz de oír lo suficientemente bien como para responder a los sonidos significativos en un laboratorio clínico. Algunos ejemplos serían (entre otros) poder oír el timbre del teléfono, la alarma de incendios u otros sistemas de alerta; poder oír las señales generadas por los instrumentos que puedan indicar un estado de funcionamiento normal o un fallo, y ser capaz de seguir las instrucciones verbales de otros profesionales sanitarios y pacientes.
El estudiante debe ser capaz de hablar de forma que se le entienda (es decir, con palabras claras y bien articuladas y con un volumen adecuado) tanto a las personas que se encuentran al otro lado del teléfono como a otros profesionales sanitarios que le escuchen en persona.
El estudiante debe ser capaz de comunicarse eficazmente por escrito en inglés para transmitir información a los miembros del equipo sanitario. Una comunicación adecuada también puede depender de la capacidad del estudiante para tomar la decisión correcta a la hora de solicitar supervisión y asesoramiento en el momento oportuno.
El alumno debe tener una visión adecuada que le permita reconocer y distinguir los matices de color, como los que aparecen en una tira reactiva de orina. El alumno debe ser capaz de leer números tanto en una pantalla de vídeo como en una impresión de ordenador o en letra manuscrita legible, e interpretar las líneas y los puntos de un gráfico.
El estudiante debe ser capaz de realizar pruebas a los pacientes de forma segura, precisa y oportuna. Debe ser capaz de distinguir objetos tanto a nivel macroscópico como microscópico. El estudiante debe tener la coordinación muscular suficiente en la parte superior del cuerpo para manipular las muestras de forma segura. Debe ser capaz de realizar manipulaciones delicadas con muestras e instrumentos necesarias para obtener resultados de pruebas diagnósticas completos y precisos. Algunos ejemplos serían (entre otros) ser capaz de manejar el teclado de un ordenador; marcar un número de teléfono; manipular cubetas, vasos de muestras, puntas de pipeta y viales de reactivos; coger portaobjetos de vidrio de una mesa y utilizar un bolígrafo o un lápiz para escribir en inglés de forma legible.
El estudiante debe tener una excelente coordinación mano-ojo. La destreza manual es esencial. El estudiante debe ser capaz de utilizar una pera de goma para aspirar líquido en una pipeta calibrada; utilizar un dedo enguantado para controlar la liberación del líquido con una precisión de 1 mm respecto a un punto fijo en la pipeta. Debe ser capaz de levantar y mover objetos, por ejemplo, cargar tubos individuales en un analizador y trasladar gradillas de tubos de ensayo de una mesa a otra; aislar bacterias moviendo suavemente un asa (un alambre de 15 cm con un extremo en forma de lazo) sobre la superficie de una placa de cultivo de agar (gel) sin rasgar la superficie del agar.
El alumno debe ser capaz de levantar los brazos por encima de la altura de los hombros para colocar o retirar objetos de las estanterías. El alumno debe ser capaz de levantar veintitrés kilos. El alumno debe ser capaz de inclinarse por la cintura o ponerse en cuclillas para colocar y retirar objetos de cuatro kilos y medio o menos de cajones y armarios. El alumno debe tener capacidad de discriminación táctil para localizar las venas a la hora de realizar una punción venosa.
El estudiante debe ser capaz de trabajar con organismos que puedan ser infecciosos. Debe ser capaz de trabajar con una amplia variedad de reactivos químicos que puedan causar dificultades a las personas con sensibilidad química.
El estudiante debe poseer la estabilidad emocional necesaria para aprovechar plenamente sus capacidades intelectuales. Debe ser capaz de trabajar con precisión y seguridad en situaciones de estrés, por ejemplo, bajo presión de tiempo; leer y anotar cifras con exactitud; realizar tareas repetitivas; concentrarse en entornos con distracciones; y realizar evaluaciones y tomar decisiones subjetivas en las que los errores puedan tener un gran impacto en la atención al paciente. Debe ser capaz de adaptarse a entornos cambiantes y de priorizar tareas.
El estudiante debe poseer cualidades como la integridad, la responsabilidad y la tolerancia. Debe mostrar respeto por sí mismo y por los demás, y proyectar una imagen de profesionalidad. Estas normas técnicas establecen los requisitos de admisión, permanencia y graduación de los solicitantes y los estudiantes, respectivamente. Se espera que los graduados estén cualificados para incorporarse al ámbito de la tecnología médica. Por lo tanto, es responsabilidad del estudiante con discapacidad solicitar aquellas adaptaciones que considere razonables y necesarias para desempeñar las funciones esenciales descritas.