Antiguos alumnos destacados: Sheila Corson (promoción de 2003)
Sheila Corson no siguió el camino tradicional para llegar a la universidad, pero siempre supo que iba a acabar allí. Al no tener el título de secundaria, necesitaba un lugar que le ayudara a salvar esa brecha, y el campus de Omak del WVC era la opción perfecta. Le permitió ponerse al día, explorar sus intereses y prepararse para el siguiente paso, todo ello sin alejarse de su ciudad natal.
Una vez que llegó a WVC, Sheila no se limitó a asistir a clase, sino que participó activamente en la vida del campus. Se unió a clubes, hizo amigos para toda la vida e incluso colaboró en un periódico dirigido por estudiantes. ¿Uno de sus recuerdos favoritos? Una broma del Día de los Inocentes que implicaba unas habilidades con Photoshop de principios de los 2000 bastante cuestionables. El equipo tomó sus propias caras y las pegó en cuerpos totalmente diferentes para crear una «foto del equipo» de broma. El resultado fue tan ridículo que se convirtió en la comidilla de todo el campus. «Pensábamos que éramos genios del diseño gráfico», dice riendo.
Esa misma creatividad y energía marcaron su trayectoria profesional. Tras graduarse en el WVC, Sheila obtuvo su máster en Purdue en 2022 y desarrolló su carrera en el ámbito de la comunicación. En la actualidad, es responsable de información pública en una empresa de servicios públicos, al tiempo que imparte clases a tiempo parcial como profesora de comunicación en el WVC, un objetivo que se fijó el año en que se graduó. Además, ejerce de mentora de profesionales en ciernes, forma parte de varios consejos del sector y sigue participando en la escuela de sus hijos.
Mirando atrás, afirma que el WVC le proporcionó algo más que una educación: le dio confianza. «Empecé siendo tímida e insegura, y me fui dispuesta a comerse el mundo». ¿Su consejo para los estudiantes de hoy? «Participad. Nunca os arrepentiréis de las amistades, las experiencias ni las oportunidades que aprovechéis mientras estéis aquí».
